DESDE MI CORAZON
Fragmento del
Capítulo VII
El aire nocturno
acariciaba mi rostro en el pórtico de la casita, intentaba poner algo de orden
en mi mente y comprender lo que me estaba ocurriendo. Otras veces me había
encontrado en situaciones parecidas, pero con la única diferencia de que yo
andaba buscando vivir experiencias excepcionales o bien comprender las
facultades y las enseñanzas que habían desarrollado otras culturas, otras
civilizaciones siglos atrás, como la egipcia por ejemplo.
Recordé Egipto,
todo el equipo que fuimos allí, los aprendizajes, los buenos y malos ratos.
Pero aquí había venido aún no sabía muy bien porqué, sola, sin conocer a nadie
más que a ese "loco" tal vez Chamán llamado Tlahtoani,
en que lío me estaba metiendo. Me di cuenta lo poco que me satisfacía mi vida
actual, mi marido, con el que pocas cosas teníamos en común, excepto mis dos
hijos y si era sincera, ni eso compartíamos... ¿qué podían aportarme esas
nuevas enseñanzas?, ¿qué iba buscando yo?, ¿qué deseaban ellos de mi?
Sumida en mis
pensamientos y muy agotada físicamente, no me di cuenta de la presencia de mi
amigo Tlahtoani.
-¡Hola pequeña
estúpida niña blanca!, un bolívar por tus pensamientos.
Me sobresalté y con
desg
-¡Hola! yo también
daría un bolívar por "aclarar" mis pensamientos. ¿Sabes? tengo miedo.
El se sentó a mi
lado en actitud sabia, cerró sus manos entrecruzando sus dedos y en voz
profunda y calmada se dirigió a mí.
-Creo que ha
llegado el momento de que te ayude a ordenar tus pensamientos y tus emociones.
Has venido aquí porque necesitabas huir de tus realidades, también te ayudó a
venir el haber comenzado hace ya mucho tiempo un camino, en ese camino nos
podemos detener a descansar pero como todo caminante, después del descanso,
aparece de nuevo la necesidad de llegar a nuestro destino. A ti te ha llegado
el momento de comprender todo lo que has ido aprendiendo a lo largo del camino,
para luego saber qué debes hacer con todo ese equipaje.
Creí entender lo
que me estaba diciendo. Si, era cierto que hacía tiempo me preguntaba qué
sentido habían tenido las aventuras vividas en Egipto, en Sudamérica y en
Estados Unidos y en otros lugares del planeta. ¿De que me servía tanto
conocimiento?. Pensé: "Soy una biblioteca con
piernas y ¿para qué?. No me hace más feliz, ni me hace
mejor, ¿y esto? para que me sirve conocer plantas, rituales,... yo solo venía a
una entrevista y a recoger un mensaje para los dirigentes del Planeta o para
sus habitantes, nada más".
Le miré durante
unos instantes deseaba saber si le estaba defraudando o si realmente deseaba
ayudarme, como era lógico en un hombre sabio, su rostro no reflejó nada más que
una gran paz hacia mi, hacia todo, insegura seguí hablándole.
-Si me visto con plumas,
hago sonar el sonajero o toco el tambor, nadie me escuchará, y yo me sentiré
ridícula o lo que es peor para mi, una estafadora, si no soy indígena, no puedo
comportarme como tal, no tiene sentido que me enseñéis a ser como vosotros, si
nunca me mostraré como tal, ni tampoco los blancos me verán como indígena, soy
blanca, descaradamente blanca y occidental.
Las facciones
indias de Tlahtoani quedaban muy resaltadas al reír,
cogió mis manos entre las suyas y me dijo.
-Recapacita amiga
mía, si tú vuelves a ser Natural, una de nosotros, si tú eres capaz de
comprender el Espíritu Indígena, el espíritu del conocimiento de
>>Vamos a
razonar, ¿has comprendido en tu corazón las enseñanzas Budistas?
Esperó mi
respuesta, yo dudé unos instantes antes de responder.
-Creo que si, pero
no soy Budista.
El siguió con el
hilo de su razonamiento: -No eres Budista, pero sabes que esas enseñanzas
pueden irles bien a tus congéneres y sin seguir la religión vivir mejor, en
paz. Sin dejarme responder prosiguió:
>>Se que
conoces el tantrismo y también la Kabbalah
judía, ¿utilizas algo de esas enseñanzas?.
Creí entender a
donde querían dirigirme sus razonamientos y con seguridad respondí.
-Si, utilizo
aquello que estoy convencida de su utilidad para mejorar mi vida.
Y como si él ya
supiera que había comprendido, señalándome con un dedo al corazón me dijo.
-Utilizas de cada
cultura lo útil, lo beneficioso, lo estimulante, lo armonizador, pero no sigues
a nadie ciegamente, estás cumpliendo con la profecía de las cuatro raíces que
nos darán al hombre marrón, se tú, una de las semillas de ese hermano marrón.
Mi cara reflejó
sorpresa y recordé el cuento del árbol y las cuatro raíces. "Primero fue
creado el hermano negro al que convirtió en el custodio del agua, después creó
al hermano rojo y Dios le dio la misión de cuidar de la tierra, sus cosechas y
sus moradores, luego creó al hermano Amarillo y a él le enseñó a conocer la
energía en todas sus formas y sus propiedades y por fin hizo al hermano más
joven, el blanco al que le dio la capacidad de la invención, a cada
uno le dio lugares
diferentes para vivir y les ordenó evolucionar separados para que en el nuevo
Sol, se encontraran todos de nuevo y compartieran unos con otros sus
conocimientos, sus artes, sus filosofías, sus mejoras técnicas y así crear un
auténtico "ser humano", el hombre marrón que uniría en él todas las
cualidades de sus antecesores".
No fui consciente
del tiempo que nos mantuvimos en silencio, pero él respetó el fluir de mis
pensamientos; se percató de que ya había vuelto a la realidad del frío del
porche de la cabaña, cuando con desconcierto le miré a los ojos sonriendo.
-Ahora lo has
entendido. Cada uno de nosotros es bueno en lo suyo y en su ambiente, pero si
yo salgo de mi entorno, de entre mi gente, no voy a poder comunicar lo que mi
corazón sabe, porque yo no uso ni conozco vuestras mismas palabras, no poseo el
conocimiento de vuestras raíces culturales, ¿Como haré que un blanco me
atienda, si no tengo eso a lo que tanta importancia le dais?
Le miré, ¿que era
eso?
>>Yo no puedo
corroborar que ser natural es lo correcto con que estudios o pruebas
científicas lo apoyo; pero lo más importante es utilizar sus propias palabras y
saber adaptar a nuestra manera de ser y vivir, la totalidad del conocimiento.
Entendía bien lo
que me estaba diciendo, si yo soy capaz de tener claros los conceptos puedo
hacerlos comprensibles con ejemplos en los que poder adaptar a nuestra forma de
ser las otras realidades y así poco a poco ir cambiando, ir adaptándonos a lo
armonioso, a lo auténtico. Era algo así como aceptar la llegada de
-Oye Tlahtoani, pero ¿porqué yo?, no soy más que una persona
normal, ¿porque no un actor o un político?
Sonrió.-Tú como ser
humano tienes un preciado Don, los budistas creo que
le llaman Dharma, regalo Divino.
Esperó a que yo
asintiera con la cabeza a su aclaración budista, estaba impaciente y asentí
mecánicamente.
>>Ese Don es
el de la palabra, cuando tu cuentas cualquier hecho la gente presta su atención
en ti, escuchan tu relato, tu historia les llega, pero además del Don de la
comunicación posees el Don de la fácil comprensión, sabes traducir lo
inexplicable, lo complejo en imágenes gráficas que luego transformas en ejemplos
de vida cotidi
Me sonó muy bien lo
que me decía, pensé que era cierto, pues desde muy pequeña cuando contaba
historias a mis amiguitos, todos estaban atentos y silenciosos, incluso fue mi
primer negocio; los papás de los más revoltosos me daban dinero por tenerlos
quietos y callados con mis relatos, también era cierto que más tarde en el
instituto yo era la que entendía las Matemáticas, con gran facilidad y eso
hacia que se las razonara e hiciera entender a mis amigos. Pero de ahí a tener
una misión con la raza hum
Tlahtoani estaba muy
receptivo a mis reacciones y silencios, por eso siguió sin esperar a que yo le
respondiera.
>>El hombre
blanco está madurando y va buscando en todas direcciones enseñanzas que calmen
su sed de conocimiento, pero nosotros no estamos aún preparados para
comprenderle, hay aún demasiado dolor en nuestros corazones, por ese motivo son
necesarios "sujetos" que puedan tener el conocimiento, la cultura del
hombre blanco y el corazón y la sabiduría del indígena. Solo así las enseñanzas
podrán sembrarse en ambas direcciones, tu, tus razonamientos y tu respeto y
digo respeto, no compasión, ni sentimientos de culpa hacia nosotros, si no
respeto por el conocimiento que te podemos transmitir, respeto por nuestras
costumbres, respeto por nuestra manera de ser, hacen que creamos en el Nuevo
hombre blanco, así también nuestro corazón cicatrizará y podrá surgir ese nuevo
"ser humano" en el planeta Tierra.
Muy seria, pero
también asustada, respondí a sus argumentos.
-Yo me he acercado
durante años a todas las filosofías, reli
Las culturas "Chamánicas" me comenzaron a ofrecer algo de esa
armonía, pero luego vi que era muy difícil vivir con
filosofía chamánica en medio de una ciudad, pues
cuando regresaba de un monasterio o de un largo viaje, llegaba llena de
armonía, pero luego duraba poco y eso me frustraba más. Sabía pensar en
positivo, era consecuente con mis pensamientos pero me desarmonizaba, y decidí
vivir una vida "normal" como los demás sin complicármela y ahora lo
que me pides me parece absurdo...
El Chamán, no me
dejó terminar
-Vivías una vida en
contra de ti misma, has llegado aquí huyendo de todo. Sabes que no eres feliz.
El equilibrio se mantiene siendo "Natural", la ciudad es una gran
selva, cambia los árboles altos por los rascacielos, al final está igualmente
el cielo, los animales salvajes por el depredador más voraz que es el hombre
masificado, el hambre por el stress, la enfermedad de la ciudad por los
caprichos de
En mi mente resonó
la palabra "Natural", eso era, ellos no eran salvajes ni indígenas
sino seres naturales, vivían bajo los ciclos de la naturaleza los entendían y
convivían con ellos, ahí residía la armonía y eso era fluir, ¡que difícil
concepto!. En todas las creencias te enseñaban a fluir
con la vida a creer que ella te protegía y no había forma de asimilar ese
concepto, ahora lo había entendido, dejé de luchar en mi interior, decidí que
mi cabeza y mi corazón iban a estar en el poblado los días que durara mi
aprendizaje, tal vez debía decir Iniciación, un escalofrío me recorrió la
columna; Me reafirmé, si aceptaba fluir, aceptaba vivir.
Tlahtoani besó mi mejilla y
me entregó unas hierbas.
-Tómalas en
infusión, te ayudaran a descansar y deshincharán tu cuerpo, te prepararán para
el ritual de Ayahuasca. Mañ
Asentí con la cabeza, cogí las
hierbas, le vi alejarse lentamente y me levanté para
entrar en